Este es un post en respuesta a este otro.
«Terrome»; pero ojo, así como «terrome», «tepum». De hecho me perturbaba cuando la «m» la convertían en «n», eme que claramente allí se encontraba titulando el padrinazgo del último golpe, siendo golpe = «pum», y siendo esta interjección acompañada por una notoria desaceleración del puño del «terromeador/a» en cuestión y previa a lo inminente: bajá (y ahí volvía acelerar el puño, como si habláramos de una piedra tirada al cielo en lugar de un movimiento controlado de nuestro brazo). Claro que todo esto no lo compartía con los infantes a mi alrededor, pero ciertamente esta era mi lógica a la hora de «terromear».
Debo decir que en mi infancia he paseado por algunos sitios, y en consecuencia concurrido a diversas escuelas, como así también he tenido diferentes vecinitos y vecinitas, y por decantación he necesitado mucho recurrir el recurso del «Terrome», siendo, en alguna que otra ocasión, sorprendido por alguna voz joven que con mucha seguridad enunciaba «Terrame» y que, a pesar de mi inclinación por la vocal cerrada, no me encontraba a mi mismo emitiendo juicio alguno al respecto dado que comprendía que todo el mundo (todo el mundo allí presente) seguía el juego bajo estos preceptos y no los que yo tenía inculcados.
De todas formas, uno siempre vuelve a las roots, o bien, inicia la selección como «terromeador» y esas veces mi «Terrome» no se veía objetado por nadie tampoco. Era claro, todos hablábamos el mismo idioma, sólo que algunos con otro acento, tono o cantito, era evidente que el foráneo traía una nueva manera y que los locales usaban una «a» donde yo esbozaba una «o», pero a pesar de esto vivíamos todos en comunión y armonía «terromeaniana» sin discutir las verdades que cada cual entendía por tales y pasando por alto las pequeñas diferenciaciones lingüísticas que, de ninguna manera, cambiaban las reglas del juego.
Re: Terrame vs. Terrome
28 de enero de 2010
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